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Prensa / Diarios
COBARDE AGRESIÓN AL DR. ALEMANN
22 de marzo de 2004
Fuente: La Nación (Buenos Aires, Argentina)

Otra incalificable agresión sufrió anteayer el ex ministro de Economía de la Nación doctor Roberto Alemann, quien fue atacado por la espalda por un grupo de inadaptados mientras caminaba por la calle Juncal. En marzo de 2002 había sido también atacado cuando circulaba por la zona céntrica bancaria; en esa oportunidad anterior, un conjunto de ahorristas que reclamaba la devolución de su dinero, al identificarlo, lo agredió también desde atrás, haciéndole zancadillas y golpeándolo salvajemente.
 
El doctor Alemann logró en aquella ocasión ingresar en un edificio, donde quedó a resguardo de sus brutales atacantes.

El ataque perpetrado anteayer fue obra de un grupo de manifestantes que estaba realizando un "escrache" frente al hotel en el cual se celebraban unas jornadas organizadas por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) con motivo de cumplirse un año de la feroz persecución desatada por Fidel Castro contra los opositores a su sangriento régimen. Del acto participaron calificados intelectuales argentinos, que coincidieron en condenar severamente al gobierno dictatorial de La Habana.


En la puerta del establecimiento hotelero, militantes del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba repetían estribillos en favor del dictador cubano y al reconocer al doctor Alemann, que simplemente transitaba por la zona, lo agredieron verbal y físicamente, derribándolo y ocasionándole lesiones en las manos y rodillas. La turba aprovechó cobardemente la ventaja que otorga toda víctima cuando, por haber caído al suelo, está en condiciones desventajosas para defenderse.

La prepotencia y la intolerancia que practican algunos grupos de manifestantes -y que los propios discursos oficiales a veces estimulan- están envenenando el clima del país, como lo prueba este artero ataque contra un hombre público indefenso, expuesto al vandalismo de un conjunto de facinerosos. La quiebra del orden público amenaza con dejar a la sociedad civil en un estado de total desprotección.

Es de esperar que las autoridades competentes no sólo condenen públicamente la irracional agresión de la que fue víctima el doctor Roberto Alemann, sino que -además- arbitren los mecanismos necesarios para tratar de identificar a los salvajes agresores, poniéndolos a disposición de la Justicia. De ese modo, emitirían una clara señal de respeto por los derechos individuales de los ciudadanos y, muy especialmente, por la libertad de pensamiento y de opinión de cada uno de ellos.