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Prensa / Diarios
EL GOBIERNO SE SOLIDARIZÓ CON ROBERTO ALEMANN
22 de marzo de 2004
Fuente: La Nación (Buenos Aires, Argentina)

Lo llamó el ministro del Interior

También recibió la solidaridad de Lavagna
El ex ministro había sido agredido anteayer por grupos procastristas
Para Aguinis, parecían "grupos de choque nazis"

Tras la agresión a Roberto Alemann por parte de un grupo de activistas defensores del régimen castrista en Cuba, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, llamó anoche al economista para expresar el rechazo del Gobierno y manifestar su solidaridad por el ataque sufrido.

"Este tipo de hechos no se tolera", dijo el responsable de Interior a Alemann, que le pidió que transmitiera su reconocimiento al policía que impidió que fuera víctima de una violencia mayor.

Según pudo saber LA NACION, ayer se comunicaron con Alemann para darle su apoyo el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Industria, Alberto Dumont, además de cientos de personalidades de diversos ámbitos.

El ataque ocurrió anteayer, en Juncal al 800, cuando activistas castristas identificados con los grupos Movimiento Antiimperialista y por la Paz Mundial, el Museo Che Guevara, la Casa de la Amistad Argentino-Cubana, la secretaría de prensa de ATE Capital y la Tendencia Clasista 29 de Mayo irrumpieron en una conferencia sobre la lucha por la democracia en Cuba y la prensa independiente en la isla.

Organizada por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) y la Fundación Konrad Adenauer, en el encuentro disertaban el escritor Marcos Aguinis, el profesor de comunicación y periodista Fernando Ruiz, la historiadora María Sáenz Quesada y el pensador Juan José Sebreli.

Según reconstruyó LA NACION, Alemann, que prefirió no hacer declaraciones al respecto, no participaba del ese encuentro, sino que salía de su oficina y caminaba por Juncal, cuando fue reconocido y atacado por los manifestantes. Lo persiguieron y lo insultaron. Entonces, el ex embajador y dos veces ministro de Economía de la Nación apuró el paso, hasta que fue alcanzado por un huevo en la nuca, trastabilló y cayó de cuclillas.

La caída le provocó raspaduras en las rodillas y las muñecas, y a pesar de esto uno de sus agresores tuvo que ser contenido por la policía, pues quería patearlo mientras estaba en el suelo.

Condena
Cadal y los intelectuales que participaban de la conferencia objeto del rechazo de los activistas castristas condenaron duramente ese episodio, al igual que la irrupción de los manifestantes en el encuentro, donde increparon a los asistentes y se negaron a dialogar.

"Es una actitud típicamente antidemocrática; no se puede atacar a los ciudadanos en forma impune; lo podían haber asesinado", se alarmó Aguinis sobre la violencia usada contra Alemann, que ya había sido agredido en marzo de 2002. Y agregó que la interrupción de la conferencia le recordó "a los grupos de choque de Hitler, que no querían dialogar e imponían ese clima de miedo".

Sobre el ataque a Alemann, Gabriel Salvia, director general de Cadal, dijo: "Es algo muy cobarde, y lo que más me preocupa es la respuesta del Gobierno, porque para protegernos de las agresiones está el Estado".

En un comunicado, Cadal reclamó al Gobierno: "Que condene oficialmente estas agresiones y que garantice a todos los habitantes de nuestro país el ejercicio de las libertades consagradas en la Constitución Nacional".

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La agresión
Manifestantes castristas que boicoteaban una conferencia sobre "Periodismo independiente y democracia en Cuba" identificaron a Roberto Alemann mientras pasaba casualmente por la puerta del hotel donde se desarrollaba el encuentro.

Comenzaron a perseguirlo y a insultarlo, hasta que arrojaron un huevo que impactó en la nuca del ex ministro, de 81 años. Alemann cayó al piso en cuclillas y se raspó las rodillas y las muñecas.

Uno de los manifestantes intentó patearlo mientras estaba en el piso, pero fue dominado por la policía, que luego dejó en libertad al agresor.