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Prensa / Diarios
IGNORANCIA BRUTAL
25 de marzo de 2004
Fuente: Buenos Aires Herald (Buenos Aires, Argentina)

La brutalidad del ataque del jueves al ex-ministro de economía Roberto Alemann por parte de manifestantes partidarios de Fidel Castro sólo pudo equipararse a la cobardía que demostraron: unos treinta jóvenes agrediendo a un anciano de 81 años.

Por ironía, el grupo que perpetró esta vil agresión se autodenomina Movimiento Antiimperialista y por la Paz Mundial: su compromiso con la paz del mundo parecería ser aun menos sincero que el de las participantes en concursos de belleza.

Condenar tan salvaje violencia es (o debería ser) algo obvio, pero también vale la pena destacar su estupidez.

Protestar contra el derecho del seminario de CADAL a expresar su opinión sobre la Cuba de Castro y (más aun) golpear a Alemann sin otra razón que su extremadamente lúcida defensa de la economía de mercado, no hacen sino demostrar que quienes critican el castrismo tienen razón en sus acusaciones de opresión.

La violencia resulta tanto más gratuita considerando que los agresores ya tienen lo que quieren: el gobierno de Néstor Kirchner se comprometió hace ya tiempo a no votar en favor de una investigación sobre los derechos humanos en Cuba al realizarse la votación del mes que viene en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra.

Por insensato que pueda haber sido el ataque, no fue ningún accidente: Alemann (una figura inmediatamente reconocible debido a su imponente altura) fue similarmente agredido por patanes izquierdistas dos marzos atrás.

En aquella ocasión, el periodista Jorge Lanata dijo desearle una “muerte civil” a Alemann: es de esperar que los intelectuales izquierdistas que defienden valores libertarios expresen mayor solidaridad esta vez.

Pero más importante aun es que el gobierno abandone su actitud pasiva hacia atropellos tales (especialmente cuando provienen del lado izquierdo del espectro político).

¿Por qué el ministro de Justicia Gustavo Beliz no denunció esta despreciable agresión el jueves, en lugar de anunciar la intención del gobierno de abstenerse en la votación de Ginebra sobre los derechos humanos en Cuba durante el pasado año mucho antes de que el año terminara (el mes que viene Beliz hará todo el viaje a Ginebra para abstenerse, lo cual sin duda es la abstención más activa de la historia)?

La misma semana del ataque a Alemann, la ex-primera dama Hilda “Chiche” González de Duhalde fue citada diciendo que cualquier piquetero con una máscara y un palo era un delincuente.

Si la esposa del principal aliado político de Kirchner sale así a decir que el mero hecho de esgrimir palos es un delito, ¿qué espera el gobierno para tomar medidas contra quienes realmente se valen de ellos o, por lo menos, golpean brutalmente a la gente?